Buenas!
Todos hemos oído que el azúcar es malo. ¿Pero sabemos por qué?
Yo empecé mi batalla contra el azúcar hace unos años, cuando estaba en la universidad. Todos los días comía algo dulce: bollería, galletas, palmeras de la máquina expendedora y cosas así.
No recuerdo sentirme especialmente mal, pero sí que me vino la preocupación de tener la diabetes acechando a la vuelta de la esquina.
Mi abuelo es diabético y mi abuela también lo era.
Sabía que comer mucho azúcar de forma crónica es un factor de riesgo, pero poco más conocía sobre por qué es malo.
Una de las cosas que más valoro es mi salud. Así que, aunque supiera poco, eso fue suficiente para reducir mucho mi consumo.
La consecuencia más rápida que noté fue que, sólo con dejarlo, perdí unos 10kg.
No hice ningún cambio más. Superaba los 80kg y me quedé en 70 y algo.
Fue un buen efecto secundario. No tan bueno como no tener diabetes, pero lo acepté con gusto.
Hace unos meses leí un libro que combina ciencia e historias para hablar de salud. Alguna vez te he hablado de él por aquí: se llama Outlive, de Peter Attia.
Cuando lo leí entendí mejor el rol del exceso de azúcar en la salud.
En concreto, se me quedó grabada una historia, no los detalles científicos.
Había un señor que se sentía mal y le tuvieron que hacer una operación. Antes de hacérsela le preguntaron si bebía alcohol, pues era un factor importante para que la operación saliera bien. Él respondió que no.
¿Pero qué se encontraron los cirujanos al abrirle?
Un hígado graso al borde de la cirrosis, claro síntoma de alguien que se hincha a alcohol.
Al despertar le preguntaron que por qué les había mentido, que sí bebía alcohol.
Él aseguró que no. Y no mentía.
Descubrieron que lo que sí bebía eran muchas Coca-Colas y bebidas del estilo. Es decir, se metía muchísimo azúcar al cuerpo.
El exceso de azúcar afecta al hígado (entre otras cosas), que a su vez produce enfermedades metabólicas como la diabetes.
En el libro, Peter comenta que las enfermedades metabólicas, el cáncer, la demencia y las enfermedades del corazón están todas relacionadas: cuando tienes una, es más fácil contraer las otras.
Yo por desgracia lo vi en mi abuela.
No todo está bajo nuestro control, cosas como la genética tienen un rol y no podemos hacer nada para cambiar su influencia. Pero sí que hay acciones que podemos tomar para tener la mejor calidad de vida posible durante el mayor tiempo posible.
Moderar el consumo de azúcar es una de ellas.
Un abrazo,
Juan