Buenas!
Hay quien dice que todos nuestros problemas son consecuencia de nuestras relaciones sociales.
En concreto, lo decía Alfred Adler, un psicólogo contemporáneo a Freud y a Jung.
Adler no llegó a ser tan conocido como ellos, y su trabajo no tuvo tampoco tanta repercusión.
De hecho, le criticaban bastante.
Pero él estaba tranquilo porque sabía que el tiempo le terminaría dando la razón.
Hace unas semanas leí The Courage to be Disliked, un libro que habla sobre la psicología Adleriana. Además lo hace de forma entretenida y se entiende muy bien.
Lo enfoca como una conversación entre un filósofo y un joven.
El joven ha oído hablar de él y quiere conseguir hacer ver al filósofo que se equivoca. Mediante sus diálogos se va explicando por qué, según Adler, todos nuestros problemas nacen de nuestras relaciones sociales.
Y también expone cómo podemos actuar para ser más felices y encontrar sentido a nuestras vidas.
Para mi fue una lectura entretenida y me hizo pensar.
Yo mismo me encontré rebatiendo al filósofo. En concreto con enfermedades graves.
¿Cómo es posible que una enfermedad sea un problema de relaciones sociales?
Pero, pensándolo con detenimiento, me di cuenta de que había parte de razón en ello.
Cuando tienes alguna enfermedad grave quizá te sientes menos que otras personas (independientemente de que no sea real).
Te puedes sentir como una carga para el resto y, por tanto, disminuye tu sensación de felicidad. Sientes que preocupas a la gente que te importa y eso te hace sentir mal.
Al menos esa fue la conclusión a la que llegué yo.
Un abrazo, Juan.