Buenas!
Hoy quiero hablarte de un concepto que me ayudó a abrirme un poco más al mundo.
Creo que no se entiende bien lo que significa que alguien sea introvertido.
Se tiende a pensar que la gente introvertida es gente tímida, pero no tiene por qué ser así.
Ser introvertido o extrovertido no tiene tanto que ver con la timidez, sino con la forma en la que obtenemos energía para socializar.
La gente extrovertida saca energía de estar con otras personas. Se vienen arriba y son el alma de las fiestas. Pero cuando están solos, tienden a sentirse más apagados y a necesitar estar con otros para recuperar esa energía.
A los introvertidos nos pasa lo contrario.
Nos recargamos cuando estamos solos y nos vamos descargando cuando estamos con otros. Esto no quiere decir que no disfrutemos o no queramos socializar, esto simplemente quiere decir que funcionamos diferente.
Cuando lo descubrí fue un clic mental.
Siempre me había considerado raro porque no me gustara salir de fiesta: lo odiaba con todo mi corazón. Me dejaba exhausto mentalmente y, además, no lo pasaba bien.
Por el contrario, tomar un café con una o dos personas me aportaba mucho.
Son formas de socializar diferentes y ninguna es mejor que la otra.
Ser introvertido y querer ser social es normal, pero no podemos utilizar las mismas estrategias que la gente extrovertida.
Al menos yo no pude hacerlo y que fuera sostenible. Era luchar contra mi naturaleza y siempre terminaba jodido.
Fue después de darme cuenta del verdadero significado de ser introvertido que pude entender lo que me pasaba y adaptarme a ello.
Yo necesito socializar la mayor parte del tiempo de forma "tranquila", es lo que más me llena.
Con el tiempo también he podido hacerlo (y disfrutarlo) con más gente. Por ejemplo saliendo a bailar salsa y bachata, pero son planes que hago mucho menos.
Encontrar nuestra forma de socializar depende de nosotros.
Tenemos que encontrar nuestro propio camino y no dejar que el juicio de los demás dicte lo que "deberíamos" hacer.
Debemos hacer caso a nuestra intuición y forjar un camino en el que podamos ser auténticos y estar cómodos con ello.
Un abrazo,
Juan